Energía solar sí, pero no a costa de nuestros campos, nuestra biodiversidad y la vida de las personas.
Siempre he defendido que las cosas, cuando se hacen, hay que hacerlas con sentido común y respetando la realidad de la calle. En los últimos años, nos han impuesto una llamada "transición ecológica" a golpe de ideología, prisas y decretos que, al final, siempre terminan pagando los mismos: el ciudadano de a pie, el agricultor y los sectores productivos. No se trata de estar en contra del progreso ni de las energías alternativas; se trata de estar en contra de la manera tan irracional en que se están gestionando. Es indignante ver cómo se llenan la boca hablando de proteger el planeta mientras, al mismo tiempo, se autorizan macroparques fotovoltaicos que destruyen hectáreas de campos de cultivo, talan masas forestales y alteran por completo el paisaje rural de nuestras regiones. ¿Qué sentido tiene destruir el medio ambiente y la biodiversidad para instalar energía supuestamente "limpia"? Es una contradicción absoluta que perjudica a nuestra soberanía ali...