Lo primero es lo cotidiano: cuidar lo que de verdad importa a los eldenses
Lo primero es lo cotidiano: cuidar lo que de verdad importa a los eldenses
Resulta difícil de comprender cómo, en ocasiones, se destinan cuantiosos recursos y esfuerzos a proyectos de gran envergadura o infraestructuras mastodónticas, mientras que los servicios más básicos, los que afectan directamente al día a día de nuestros vecinos, quedan relegados al olvido. Como servidores públicos, nuestra prioridad debe estar clara: lo primero es lo cotidiano, lo necesario y el bienestar de los eldenses.
Un ejemplo evidente de esta falta de atención prioritaria se encuentra en un lugar que merece el máximo respeto y cuidado por parte de la administración: el Cementerio de Los Dolores. Tras meses de abandono, la realidad que se encuentran las familias es desoladora. Una línea entera de suministro se encuentra sin agua, afectando tanto a múltiples fuentes como a los aseos públicos. Carteles que disculpan las molestias por "roturas en la red" se perpetúan en el tiempo sin que se ofrezca una solución definitiva, obligando a los ciudadanos a convivir con grifos secos o, peor aún, con fuentes que gotean continuamente, atrayendo plagas de avispas y provocando un lamentable desperdicio de agua.
No podemos permitir que los espacios comunes y los servicios esenciales de nuestra ciudad se deterioren de esta manera. Gestionar con responsabilidad significa entender que las grandes obras no lucen si lo mínimo y lo fundamental está abandonado.
Por ello, ya se ha presentado un registro formal exigiendo al Ayuntamiento una actuación inmediata: la renovación integral de las tuberías afectadas, la reparación de todas las fuentes fuera de servicio y la sustitución de las llaves de paso que originan las pérdidas de agua.
No puedo imaginarme a las familias que acuden a un lugar de recogimiento, y se encuentren con cuarenta grados y con escasos servicios de agua o nulos debido a plagas de insectos. No cuesta nada, y así lo hemos dicho en los medios. No podemos esperar una licitación, hay que darle solución con nuestros propios fontaneros hasta que la licitación ideal llegue para cambiar toda la tubería del cementerio, que se ve que está hecho con los peores materiales a la vista de lo poco que han durado.
¿No hay nadie revisando la calidad de las obras? Pues parece que no.
Para nosotros, la política municipal debe empezar desde abajo, resolviendo los problemas reales de la calle. Los eldenses y el cuidado de su entorno son lo primero. Es hora de volver a centrar la atención en mantener Elda en las condiciones dignas que todos sus ciudadanos merecen.
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